El eterno dilema del residente universitario: ¿Compartir habitación o no?

El eterno dilema del residente universitario: ¿Compartir habitación o no?

La etapa universitaria es un momento de grandes cambios. Dejamos atrás el instituto y sus maratones de exámenes para pasar a un mundo donde se nos exige un grado de madurez mayor. Ello se traduce en mayor independencia y el aumento de responsabilidades que generalmente va vinculado a que nuestra Facultad y profesores ya no estarán pendientes de nosotros sino que todo dependerá de nuestra responsabilidad.

A ello se une el vértigo si la Facultad está fuera de nuestra ciudad y nos tenemos que mudar. ¿Qué hacemos entonces? A la hora de elegir una residencia universitaria en la que vivir hemos de barajar varias opciones. Su cercanía a la universidad, los servicios que ofrece y esencialmente las habitaciones. Las opciones suelen reducirse a dos, individual o habitaciones para estudiantes compartidas.

Generalmente las segundas son más económicas y dependiendo de lo que busques, pueden ser tu opción favorita. Hoy te exponemos ambos puntos de vista para ayudarte a tomar la decisión acertada.

El eterno dilema del residente universitario: ¿Compartir habitación o no?Residencia de estudiantes ¿habitación compartida o individual?

En primer lugar hemos de hablar del vínculo que se crea entre compañeros de habitación. El hecho de no saber con quién vamos a convivir genera cierta incertidumbre pero está llena de buenas connotaciones. Ambos os enfrentáis a una etapa nueva, llena de vida, que os unirá y de la que nacerá una amistad para toda la vida. Fijad unas normas de convivencia para que la relación sea más fluida y no surjan factores de discusión. Una vez hecho esto, adelante.

Por otro lado, las habitaciones compartidas te proporcionan la posibilidad de huir de la soledad. Si eres una persona que tienen miedo a dormir solo, o al que simplemente le gusta estar acompañado, no dudes en escoger este tipo de alojamiento. Estás lejos de casa y es normal que necesites a alguien en quién apoyarte, que te entienda, que tenga tus mismas inseguridades. Juntos será todo más fácil.

Otra de las grandes ventajas de compartir habitación es la posibilidad de repartir tareas. Por suerte, en la residencia el tema de la limpieza y las comidas está resuelto pero siempre va bien algo de organización, tener la habitación recogida, asear el baño… Pero, sobre todo, os podréis acompañar en los estudios, en los temas personales; tu compi de habitación será un apoyo constante que te salvará en los momentos de bajón. En una habitación individual contarás con más horas de soledad, para lo bueno y para lo malo.

Os tendréis que organizar para respetar los horarios de estudio. No es un gran dilema, dado que en la residencia de estudiantes tendréis sala acondicionada para ello, pero si os gusta madrugar mucho, repasar, estudiar hasta tarde… tendréis antes que consensuarlo para que al que duerme no le moleste la luz, música, movimientos, etcétera. No hay nada que no se solucione hablando. Si optas por la habitación individual, nunca tendrás que preocuparte por ello.

En conclusión, compartir habitación puede ser muy distinto depende de cómo lo afrontemos. En el caso de que optes por compartir, recuerda ser considerado con tu compañero y aplicar el principio de ‘No hagas lo que no te gustaría que te hiciesen a ti’, establecer horarios y normas e intentar encajar y crear una amistad.

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